WALLY WOOD
Menahga, Minnesota, USA (17 de junio de 1927) - Los Angeles, California, USA (2 de noviembre de 1981)
Guionista
Dibujante
Entintador
Portadista

Wallace Allan Wood fue uno de los artistas más influyentes del mundo del cómic estadounidense, cofundador de la revista MAD, dibujante inolvidable en EC Comics, ilustrador y humorista, faneditor del primer prozine, historietista revolucionario del cómic erótico y también del fantástico, y uno de los primeros en probar suerte con nuevos formatos en los setenta, como las Novelas Gráficas.

Se aficionó a la lectura de cómics desde muy pequeño, sobre todo de los clásicos americanos (Raymond, Caniff, Foster, Eisner o Roy Crane) y decidiendo prontamente que sería dibujante de cómics. Pero en 1944 fue reclutado para participar en la Segunda Guerra Mundial y eso truncó sus afanes. Combatió contra los japoneses en Hokkaido y, a su regreso, se licenció en la escuela de arte de Mineápolis. Más tarde se matriculó en la academia de dibujo fundada por Burne Hogarth en Nueva York, pero no terminó el curso. No obstante, siguió queriendo intentar hacer cómics como profesional y, tras varios rechazos, en el estudio de William Harvey conoció a John Severin, Harvey Kurtzman y Will Elder, que le inforaron de que Will Eisner necesitaba fondistas para The Spirit. Ese fue su primer trabajo remunerado en la industria del cómic.

En 1949, Wood fue ayudante de George Wunder en la tira de prensa Terry and the Pirates, param a continuación, dedicarse a rotular cómics románticos del sello Fox, como My Confession, por los cuales cobraba muy poco. Más tarde, en 1950, aceptó un trabajo en EC Comics, compartiendo tintas y lápices en títulos del mismo género, como Modern Love o Saddle Romances. Su carrera despegó en los cincuenta, trabajando sin pausa para las empresas Avon y EC Comics, en títulos de toda índole: aventura, romance, ciencia ficción, horror, humor, etc. Se ha señalado que su entusiasmo por el cómic combinado con su amor por la ciencia ficción fue lo que convenció a William Gaines para lanzar las revistas Weird Science y Weird Fantasy, donde trabajó mucho Wood. También participó en Two-Fisted Tales, Tales from the Crypt, Valor, Piracy, Aces High y otros títulos de EC.

En 1952, Wood participó en The Spirit, concretamente en la introducción del personaje en el género de la ciencia ficción (The Spirit in Outer Space). A esta altura, Wood había desarrollado un estilo muy personal, partiendo siempre de una base caricaturesca pero que conseguía adaptar a cualquier género, con un acabado acendrado en la línea y matizado en los contrastes y en los volúmenes mediante un entintado rudo, una eficaz modulación de la línea o bien mediante el uso de tramas mecánicas. Lo característico de Wood era la humanidad que imprimía en sus personajes dibujados, inoculando un brillo muy especial en los ojos, que les confería una apariencia inocente. Esto era muy evidente en el caso de las mujeres, que dibujaba siempre siguiendo un patrón de belleza típico de los cincuenta, con cinturas estrechísimas, glúteos esféricos, pechos exageradamente enhiestos y rostros de adolescente.

Entre los cincuenta y los sesenta, Wood se desempeñó como ilustrador, humorista gráfico y dibujante de tiras. Ilustró no sólo cubiertas de comic-books, donde lograba una atmósfera sugerente, también libros juveniles y revistas y novelas de ciencia ficción, género que le apasionaba; son muy apreciadas por los coleccionistas las que hizo para la revista de ciencia ficción Galaxy. Fue humorista en revistas para hombres, como Dude, Gent o Nugget, con viñetas a veces subidas de tono. Y nadie olvida su paso por la comic strip Sky Masters of the Space Force, sobre lápices de Jack Kirby.

En la década de los sesenta desarrolló una prolífica labor como dibujante en varias empresas de comic-books: Avon en Strange Worlds, por ejemplo; en Charlton con Jungle Jim; en DC en la cabecera House of Mystery; en Fox, trabajando en la colección Private Eye; en Gold Key con Fantastic Voyage; en Harvey en el título Unhearthly Spectaculars; en Marvel participando en los inicios de la serie Daredevil; en Seaboard en el título The Destructor; en Tower con la serie THUNDER Agents; y en la editorial Warren, en magazines como Creepy o Eerie o participando en algunas de las primeras historietas del género de espada y brujería. Curiosamente, su labor más recordada de los sesenta fue la desempeñada ilustrando cromos, sobre todo los de Mars Attacks para Topps, que luego serían llevados al cine.

Pero su trabajo más importante durante la década de las flores sin duda fue el de editor en el mercado alternativo (o “independiente” o el del “prozinismo”, como se le llamó en su día). En 1966 participó en el lanzamiento de witzend, revista que huyó de los convencionalismos para ofrecer una mezcla de sátira, acción y fantasía como nunca se había visto. Allí desarrolló Wood algunas obras que mezclaban literatura con cómic con una nueva fórmula: su obra The Wizard King fue primero un relato ilustrado que luego desarrollaría en historieta, contribuyendo de este modo a los primeros y titubeantes pasos de las luego laureadas graphic novels.

Entre 1968 y 1984, Wood creó una serie erótica situada en un contexto militar paródico para dirigirla expresamente a los lectores de la revista de gran formato Military News, que luego también serían reproducidas en otra similar, Overseas Weekly. Se trataba de Sally Forth realizada en formato de tiras que, más tarde, serían manipuladas para difundirlas en el formato de cuaderno y libro. En esta obra, Wood demostraba toda su maestría para la comedia, un género en el que se movía con soltura, al contrario que en el drama, y con la protagonista concibió un referente del cómic erótico que mezclaba el mito de Lolita con el de la ingenua belleza siempre pendiente de sus apretados y volátiles ropajes.

Su gusto por el erotismo continuó en otras obras del autor, como Cannon, serie bélica erótica transitada por muchachas de cuerpos inolvidables, o sus producciones directamente pornográficas dibujadas en los primeros años ochenta, en las que parodiaba salvajemente cuentos tradicionales, comic-books populares o sus propias series, caso de Sally Forth, de la que dibujó dos aventuras con sexo explícito.

Wood fue un creador fantástico, pero su vida personal fue turbulenta, amenazada de continuo por la enfermedad y el alcoholismo. Perdió la visión de un ojo en 1978 y se suicidó tres años después de este hecho, en 1981, habiendo cumplido 54 años. Tan corta trayectoria fue, sin embargo, enormemente prolífica, y dejó una estela de seguidores confesos enorme, desde Howard Chaykin a Adam Hughes, pasando por Michael Golden. En vida recibió varios premios, como el National Cartoonist Society, Alley Award, incluso uno otorgado en Angulema, y tras su muerte recibió varios más a modo de homenaje siendo incluido en Jack Kirby Hall of Fame y Will Eisner Hall of Fame.

En 2006, Steve Starger y J. David Spurlock publicaron bajo el sello Vanguard la biografía Wally’s World: The Brilliant Life and Tragic Death of Wally Wood, the World’s 2nd Best Comic Book Artist. Este mismo sello lanzó durante la primera década del siglo XXI varios libros recopilatorios de sus ilustraciones y bocetos. En 2010 se presentó una exposición en Casal Solleric titulada Woodwork, cuyo catálogo hacía un amplio repaso de su trayectoria.


Biografía y fotografía obtenidas de coomicteca.