PAUL O'CONNOR
Los Ángeles, California, USA (29 de septiembre de 1962)
Guionista

Paul Ryan O'Connor es un guionista de cómics, diseñador de videojuegos y novelista, cuya carrera abarca más de cuatro décadas en las industrias de la narrativa gráfica y el entretenimiento interactivo. Escribió para la editorial Malibu Comics los títulos Badaxe, The Liberator, The New Humans, Lensman, Paranoia y Ex-Mutants: The Shattered Earth Chronicles. Después pasó al sector de los videojuegos, donde ha trabajado más de treinta años en juegos como Darkwatch, Abe's Oddysee, Abe's Exoddus y Robert Ludlum's The Bourne Conspiracy, entre otros. También es autor del célebre suplemento de juegos de rol Grimtooth's Traps y de varias novelas y relatos cortos.

Paul nació en el soleado valle de San Fernando, pero la familia se mudó al cercano Hollywood en 1974 donde su padre regentó una tintorería tras dejar los U.S. Marshals. Allí es donde realmente se aficionó a los cómics. Le gustaban especialmente los de Conan porque estaban basados en las novelas del personaje obra de Robert E. Howard. En realidad, siempre había tenido una gran fascinación por la fantasía, lo que más le gustaba era la literatura pulp gracias a la vasta colección de su padre y el cine, al que acudia regularmente acompañado de su progenitor. Desde muy pequeño supo que probablemente sería escritor de alguna manera. Era una sensación, casi una expectativa. De niño se sentaba a escribir historias en su máquina de escribir, tratando de aprender.

Tomó un curso de escritura de cómics en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York, donde Denny O'Neil era el profesor, en el que asegura que aprendió muchísimo. La trayectoria profesional de O'Connor se inició formalmente en 1980. Con apenas dieciocho años, se incorporó a las filas de Flying Buffalo, una de las editoriales pioneras en el sector de los juegos de rol por correo y de mesa. Pronto se convirtió en editor de Sorcerer’s Apprentice, una revista de fantasía y ciencia ficción de la época. Su primer gran hito comercial llegó al idear y coordinar el suplemento para juegos de rol Grimtooth's Traps en 1981 y su secuela directa, Grimtooth's Traps Too (1982).

A mediados de la década, O'Connor se unió a Smith Engineering, un proyecto de la leyenda de la industria Nolan Bushnell, el fundador de Atari, donde colaboró en la creación de videojuegos para Androman, un pionero robot de juguete interactivo que se conectaba físicamente a la consola Atari 2600. Después, se estableció como diseñador de videojuegos e historias independiente, especializándose en el floreciente mercado de los videojuegos de rol para computadora (CRPG) y colaborando en Alternate Reality: The Dungeon (1987) de Datasoft y Dragon Wars (1989) de Interplay.

Continuaba acudiendo regularmente a su tienda de cómics favorita y allí conoció a Chris Ulm, otro chico aficionado a los cómics y los juegos de rol. Sus gustos similares hicieron que enseguida se convirtieran en grandes amigos. En 1986, Dave Olbrich y Scott Mitchell Rosenberg crearon la editorial Malibu Comics. Olbrich recurrió a sus amigos Tom Mason y Chris Ulm para ayudarle como director creativo y editor jefe, respectivamente, y Ulm recurrió a su amigo O’Connor para que creara una colección en la recién creada editorial. Cuando se le presentó esta oportunidad de escribir cómics la aprovechó sin dudarlo, aunque no abandonó su trabajo en los videojuegos. El resultado fue Bones, una serie protagonizada por el esqueleto Seymour que solo duró cuatro números, pero que marcó su inicio como guionista en el mundo de los cómics.

El buen hacer de O’Connor facilitó que, inmediatamente después de la cancelación de Bones, Ulm le encargara crear otras dos miniseries: The Liberator, donde un “vigilante” opera en una ciudad donde el concepto de justicia se ha convertido en un espectáculo público, y Empire, en la que en un futuro lejano la galaxia está regida por un régimen totalitario e implacable y un joven trata de reconquistar el trono de su abuelo. El estilo de O’Connor, que a menudo mostraba futuros opresivos, corporativos y tecnológicamente degradados, así como su fuerte influencia por la literatura de misterio y el pulp, que convertía sus miniseries en rompecabezas de suspense, lo convirtió en el escritor ideal para su siguiente paso, el universo Shattered Earth.

1988 fue el año de su consolidación definitiva en Malibu Comics, cuando la editorial confió en O’connor para escribir dos de sus series más importantes heredadas de la editorial Eternity Comics, por entonces integrada en Malibu, The New Humans y Ex-Mutants, en lo que se llamó el universo compartido Shattered Earth, un futuro postapocalíptico donde solo algunos humanos mutados han sobrevivido a la guerra nuclear. Escribió doce números del título The New Humans más un anual y los quince episodios de la colección Ex-Mutants: The Shattered Earth Chronicles, más un especial de Navidad y una historia incluida en la antología Shattered Earth.

Mientras trabajaba en esas series regulares, escribió las series limitadas The Three Musketeers, que adaptaba el clásico de Alejandro Dumas, Tiger-X Book II, un amerimanga creado por el célebre artista Ben Dunn, y Badaxe, una historia de espada y brujería donde el guerrero mercenario protagonista se ve rodeado de traiciones en un mundo implacable, corrupto y carente de moral. Cuando cerraron las series de Shattered Earth en 1990, pasó a escribir Lensman: The Secret of the Lens y su continuación, Lensman: War of the Galaxies, dos miniseries de seis números cada una que adaptaban al cómic el anime japonés homónimo. También guionizó el especial Dudley Serious and the Dungeon of Doom, un cómic experimental de "elige tu propia aventura" basado en los juegos de rol, que tuvo su continuación en los one-shots Dudley Serious and the Space Patrol y Dudley Serious Saves the World!

Entre 1991 y 1992, escribió las miniseries Paranoia y Roger Wilco, que adaptaban dos de las franquicias más icónicas de los juegos de PC y rol de la época, el satírico juego de rol de mesa distópico Paranoia y el videojuego de la compañía Sierra On-Line, Space Quest. El giro de Malibu Comics hacia las series de superhéroes del llamado Universo Ultraverse y su posterior compra por la editorial Marvel Comics, dejó sin trabajo a O’Connor. Tan solo ayudó a escribir la revista promocional para el lanzamiento del Universo Ultraverse Ultra Monthly de 1993, donde apareció acreditado como editor colaborador.

Fichó entonces por Alexandria como diseñador de videojuegos, siendo fundamental en el desarrollo de títulos para Sega Genesis, SNES y 3DO como Demolition Man, Izzy's Quest For The Olympic Rings y Sylvester & Tweety Cagey Capers. También participó en el desarrollo de ideas originales para Project X, un programa de creación de activos para Sega of America.

Intentó regresar a los cómics escribiendo Rune vol.1 #4 y Rune vol.1 #5 del sello Malibu de Marvel Comics en 1996, en sustitución del guionista regular Len Kaminski, pero no tuvo más continuidad y abandonó definitivamente. Posteriormente, tan solo ha regresado a los cómics en contadas ocasiones. En 2005, escribió Darkwatch: Innocence, un cómic que acompañó el lanzamiento del videojuego Darkwatch y sirvió como precuela del mismo, escrito por O’Connor y Chris Ulm, dibujado por Brian Haberlin y que fue reeditado por la revista Heavy Metal ese mismo año. Entre 2015 y 2016 escribió el cómic digital 4 Seconds, ilustrado por Karl Kesel, para la plataforma Thrillbent, fundada por el legendario guionista Mark Waid. Se trata de un thriller negro de 177 páginas sobre una ladrona que descubre que puede ver cuatro segundos en el futuro. En la actualidad, Paul no descarta que si llega un proyecto que le interese vuelva al negocio, aunque lo ve poco probable.

En 1996, fichó por Oddworld Inhabitants, empresa donde trabajó de nuevo con Chris Ulm como diseñador de Abe's Oddysee, su secuela Abe's Exoddus y como consultor en el desarrollo de Munch's Oddysee. En 2001, se marchó a Canadá para trabajar en Electronic Arts en Need For Speed y otros juegos, pero no estuvo mucho tiempo fuera de California, ya que en 2002 su viejo amigo Chris Ulm le convenció de volver para fundar su propia empresa, High Moon Studios. Allí crearon el juego Darkwatch, del que fue creador intelectual y director de diseño, además de dirigir el diseño de The Bourne Conspiracy.

Vendieron la compañía a Vivendi Universal Games en 2006, y ambos continuaron trabajando allí hasta 2008, momento en el fundaron la desarrolladora de juegos para iPhone Appy Entertainment con enorme éxito, consiguiendo más de treinta millones de descargas de sus juegos. En 2014, la compañía fue adquirida por Machine Zone y O’Connor se marchó a MZ como director de juegos. Después estuvo de nuevo un año en Canadá trabajando en Capcom Game como director de diseño de un juego de consola que no salió al mercado y del juego para móviles Puzzle Fighter.

En 2018, regresó a California para trabajar primero de productor ejecutivo en Daybreak Game Company, después en Amazon Games como director del juego inédito Lord of the Rings MMO y, por último, desde 2022 hasta 2023 en SuperNatural Studios como director creativo. Tras retirarse formalmente de la industria de los videojuegos, Paul dio un giro definitivo a su carrera, volcándose a tiempo completo en la escritura de relatos de estilo pulp. Debutó en la revista literaria Ellery Queen's Mystery Magazine en septiembre de 2023 y después ha seguido escribiendo relatos para esa revista y otras, como Alfred Hitchcock's Mystery Magazine.

Su primera novela se titula Gumshoe Frankenstein y será publicada por la editorial White City Press en 2027. Actualmente trabaja en la reescritura de la primera novela que escribió hace años, Free to Play, pero que cree que todavía no está lista para publicarse. Durante años escribió un blog sobre comics. Tiene una página web oficial y está en las redes sociales con cuentas en Instagram, X y Facebook. Vive en Carlsbad, una ciudad costera del condado de San Diego, junto a su mujer Rita.


Biografía realizada con datos obtenidos en Grand Comics Database, YouTube, Moby Games, Cold Caller Magazine, Speculative Literature Foundation, YouTube, Something is Going to Happen!, Mars Will Send No More y la cuenta de LinkedIn del autor.
Fotografía obtenida en la cuenta de Facebook del autor.