Anthony "Tony" Joseph Strobl fue un dibujante de cómics y animación, reconocido por sus prolíficas contribuciones a los cómics de Disney, especialmente las historias protagonizadas por el Pato Donald y otros personajes de su microuniverso para la editorial Dell Comics/Western Publishing. Entre sus creaciones y contribuciones más destacadas, Strobl cocreó el personaje Moby Duck con Vic Lockman e introdujo elementos recurrentes como la tierra ficticia de Faroffistan. También ilustró historias para propiedades ajenas a Disney, incluyendo personajes de Looney Tunes y Hanna-Barbera. Como animador de Walt Disney Studios trabajó en las películas Pinocho, Fantasía y Dumbo. La producción de Strobl fue extraordinaria; se cree que fue el dibujante de cómics más productivo de Disney de todos los tiempos con cerca de 17.000 páginas.
Tony nació en la ciudad de Cleveland, hijo de inmigrantes checoslovacos, cuando el país formaba parte del imperio austrohúngaro. Creció en un hogar con tres hermanas, marcado por las influencias culturales de su herencia de Europa del Este. Desde pequeño desarrolló un fuerte interés por el arte, asistiendo a la Escuela de Arte de Cleveland desde 1933 hasta 1937, donde recibió formación formal en Artes Visuales. Allí conoció a los futuros creadores de Superman, Jerry Siegel y Joe Shuster, quienes le animaron a unirse a ellos realizando cómics, un papel que rechazó para dedicarse a la animación.
Tras graduarse, vio la película Blancanieves y los Siete Enanitos, quedando fascinado. Envió una solicitud de trabajo al estudio Disney, pero lo rechazaron. Decidió entonces trasladarse a California para intentar trabajar en la industria de la animación. En diciembre de 1938, fue contratado como intercalador en los estudios Walt Disney presentando el mismo portafolio que había enviado por correo. El “in-betweener” era el profesional que dibujaba los fotogramas intermedios de animación que conectaban las poses clave creadas por los animadores sénior. Su primer trabajo fue en el largometraje Fantasía (1940) y después continuó en Pinocho (1940), Dumbo (1941) y The Reluctant Dragon (1941). Además, trabajó en los cortometrajes del Pato Donald. En 1941, Strobl fue llamado a filas, teniendo que dejar su empleo en Disney.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Strobl sirvió en la unidad de propaganda 3ª Mobil Radio Broadcasting Company, donde sus habilidades artísticas contribuyeron a la creación de publicaciones para levantar la moral. Al regresar a la vida civil en 1946, retomó brevemente su trabajo de animación en los estudios Walt Disney, pero los recortes en producción de largometrajes y los despidos le llevaron a orientarse hacia la ilustración y el cómic en busca de mayor estabilidad. Después de un tiempo realizando ilustración comercial, a finales de 1948 entró a formar parte del equipo de artistas del estudio que Western Publishing/Dell Comics tenía en Beverly Hills para trabajar en los cómics con licencia de Disney.
Comenzó dibujando historias cortas e ilustraciones mientras aprendía el lenguaje de los cómics y se adaptaba a su ritmo acelerado de producción, aunque rápidamente se encargó de historias completas, tanto el dibujo como el entintado y la rotulación, en las series Walt Disney's Comics and Stories, que por entonces tenía una tirada de casi cuatro millones por número, una cifra que nunca ha sido superada por ningún otro cómic, Looney Tunes and Merrie Melodies Comics y Four Color, que contenía historias de personajes de Warner Bros. y de Disney. Pronto dejó de entintarse y rotularse a sí mismo para centrarse en el dibujo. Durante la mayor parte de los años cincuenta, le asignaron más en los cómics de Warner que en los de Disney, dibujando infinidad de historias para las revistas Looney Tunes, Bugs Bunny, Porky Pig y Tweety and Sylvester, entre otras. En cuanto a Disney, dibujó esporádicamente en varias series hasta que en 1954 pasó a trabajar en Walt Disney's Donald Duck, colección en la que permaneció durante dos décadas y donde cosechó sus mejores éxitos y críticas.
Conforme Dell Comics cerraba sus colecciones de Warner, Strobl trabajó más en las series de Disney. Con el fin del acuerdo editorial de Dell Comics con Western Publishing a mediados de 1962, esta última publicó todos los cómics bajo el sello Gold Key. Casi todo el trabajo de Strobl pudo verse entonces en las series licenciadas por Disney, especialmente las protagonizadas por el Pato Donald, sin dejar de lado la cabecera Bugs Bunny e incorporando también la colección de Hanna-Barbera The Jetsons y Woody Woodpecker de Walter Lantz. Desde mediados de los años sesenta, colaboró también con los estudios Disney, trabajando como artista independiente en los cómics y tiras de prensa internacionales para las editoriales europeas Mondadori y Egmont, atraído por la tarifa más alta de treinta dólares por página en comparación con los veintitrés de Western Publishing.
En la década de 1970, Tony Strobl continuó trabajando para Western Publishing y su sello Gold Key Comics, aunque su producción de historias completas disminuyó gradualmente a medida que se centró en proyectos más sencillos como libros para colorear, rompecabezas y libros de actividades, lo que reflejaba tanto su edad como los cambios en la industria editorial hacia un contenido más orientado al merchandising. A mediados de la década, prácticamente había dejado de producir nuevos cómics para Western Publishing, habiendo completado sus últimas historias importantes alrededor de 1968. La trayectoria de Tony en Western lo consagró como uno de los artistas de cómics de Disney más prolíficos de todos los tiempos, especialmente gracias a sus historias del Pato Donald, de las que realizó más de doscientas. Además, ilustró una amplia gama de otros personajes de Disney, como Mickey Mouse, Goofy y Scrooge McDuck, frecuentemente escritas por Carl Fallberg, Bob Gregory o Vic Lockman, aunque él mismo llegó a escribir algunas, y entintadas por John Liggera o Steve Steere.
Las políticas editoriales de Western Publishing no habían seguido el ritmo de los tiempos cambiantes y su base de lectores se había reducido considerablemente. En 1977, todas las series originales de la compañía habían sido canceladas y practicamente todas las series con licencia contenían solo reimpresiones. Tony abandonó la editorial, que finalmente cerraría solo unos años después y comenzó a colaborar con Marvel Comics cuando la editorial se hizo con los derechos de publicación de los personajes de dibujos animados de Hanna-Barbera. Strobl fue contratado para dibujar las historias protagonizadas por The Jetsons en las series The Funtastic World of Hanna-Barbera, Laff-A-Lympics y Hanna-Barbera Spotlight. Sin embargo, la corta vida de la línea de licencias interrumpió para siempre su relación con la Casa de las Ideas.
Continuó trabajando como artista independiente para Disney hasta la década de 1980 a través del Disney's Studio Program. Sus últimos trabajos incluyeron la tira diaria Donald Duck entre 1986 y 1987, una breve participación en la tira dominical en 1987, merchandising, libros para colorear y algunos guiones para los cómics Duck Tales enfocados al mercado internacional y dibujados por el estudio argentino de Jaime Díaz. En 1987, fue despedido inesperadamente junto a otros artistas veteranos. Su salida de Disney marcó el final efectivo de su participación profesional en los cómics y su forzada jubilación. Falleció en 1991 en Northridge, a las afueras de Hollywood, a los 76 años. Estaba casado con Roberta Simpson.
Biografía realizada con datos obtenidos en la Wikipedia, Grand Comics Database, Lambiek, The Art Bin Magazine, Grokipedia, Duck Tales Wikia y l'Avenir.
Fotografía obtenida en Facebook.
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